jueves, 10 de octubre de 2013
Vuelo Sereno
A Oscar Luis Spaggon
Volarás.
Como cometa de colores
retenido por los niños,
por un hilo y una sonrisa.
Volarás.
Al fin suelto de sus manos,
convertido en nube dibujarás
formas para su solaz.
Volarás.
Como las aves de presa,
hijas del viento
y del alto firmamento.
Volarás.
Desnudo de la carne,
hasta la intima pureza
de libertad y fuerza.
Volarás
sobre nosotros,
callado y protegido.
escrutando cielos
eternos...infinitos.
Volarás
sobre ríos poderosos.
Sobre barrancas coloreadas
de lapachos y palmeras.
Volaras...
Sobre el dolor,
sobre el llanto,
sobre el miedo.
Volarás sereno,
dibujando sueños madrugadas,
sobre la tierra colorada
y el destello de las aguas.
Volarás.
Como lo hace el poema,
que, en silencio llega
donde la memoria se hace eterna.
Jorge
martes, 8 de octubre de 2013
Juego de Niños
Juego de Niños
El día comienza súbitamente.
Un impetuoso amanecer
a la manera tropical.
La luz despierta colores
que van llenando el paisaje.
Primero azules, violetas luego.
Índigo y ocre,
y una catarata de lilas,
amarillos, magenta,
Naranja y rojos,
llenándolo todo de colores
recreados por el duende
infantil del monte,
que recrea castillos
con pétalos de crisantemos
y frambuesas maduras.
Corretea por los campos
de doradas espigas,
que se mecen
en ondas armoniosas.
Se ríe y se revuelca.
Contagia la realidad
con su mágica existencia.
Arboles de tentadores frutos,
que llenan de perfume el aire,
brillante de partículas de polen,
iluminado por el sol radiante.
Todo ocurre en el valle escondido…
De prohibido acceso
a los hombres grises,
que enterraron primero,
y olvidaron, luego,
al duende niño,
que palpitaba en sus almas…
y aún en sus ajados cuerpos.
Jorge
lunes, 7 de octubre de 2013
Poetas
Poetas
Fatal,
imprevisible.
Un idioma único...
para poetizar la existencia.
para poetizar la existencia.
Una forma de ver el universo,
de explicar la pasión,
la incógnita,
el vuelo.
Palabras que no resisten
análisis alguno.
Pues quizá no existan
hasta ser escritas,
desde el poema
revulsivo, brutal,
o sensual, acariciante.
Murmullo o alarido.
Recorrer el camino
verso a verso.
Vivir en una rima.
Confesar cada acorde mudo.
Entender el mundo
desde el papel,
blanco, infinito.
Soberbia prisión
del verbo vivo.
Un grito liberador
en medio de la tormenta.
Un susurro
que intenta, con torpeza,
describir el amor,
la noche,
la ausencia…
La mismísima muerte
inadmisible,
a costa de la pérdida.
Paralizante.
Como una venda negra
envuelta en la cabeza,
para entender la ceguera.
Saber que cada letra
nace de un lugar
que no comprendemos,
pero insistimos en ello.
Poetas.
Hijos de la más sensible
de las anarquías artísticas.
Viajeros de lugares
arcanos y escondidos.
Amantes perdidos,
de vértiginosos
laberintos.
Jorge
viernes, 4 de octubre de 2013
La leyenda de la muerte
La leyenda de La Muerte
“Nadie es alguien. Un solo
hombre inmortal,
es todos los hombres. Soy
Dios, soy héroe,
Soy filósofo, soy demonio y
soy mundo, lo
cual es una fatigosa manera de
decir que no soy”
Jorge Luis Borges
La mecánica de lo ilusorio
nos mantiene engañados,
con su realidad alternativa;
con sencillos enredos y laberintos,
que le dan matices distintos,
al transcurso de los días.
La futilidad de lo inmortal,
y el abuso del espejismo crudo
de la leyenda de la muerte,
nos distraen del absoluto.
El inmortal envejece eternamente,
y lo que parece final es un absurdo.
En el instante en que su burdo cuerpo,
muñeco de vanidades, dolores y delicias,
por fin se disgregue, átomo por átomo,
nacerá un niño, o quizá un tigre,
con el alma en blanco.
Heredará la reencarnación
secuencial del inmortal,
que, como un parásito inverosímil,
tomará de él célula por célula,
y en cambio cederá, lágrima por lágrima,
su alma eterna y su personalidad.
Jorge
martes, 1 de octubre de 2013
Nocturno 29
Desde la puerta
que da al bosque de pinos altos,
miro el cielo estrellado.
Desde el frente, recién blanqueado,
de mi cabaña alquilada
por pasar un tiempo,
desvelando poemas esperados;
la noche ganó su absoluta presencia,
a la hora de las dudas.
Al tiempo que transcurre
desde el presente ríspido,
al pasado lleno de ecos y voces.
La luna fue parida
por las oscuras copas del pinar.
Desgarrando vagas formas,
surge, plasmando el aire
y el solitario paisaje,
con su espejada luz,
tenue, blanca, disfumada.
Cada titilante,
distante, joya fulgurante,
es fantasma de lejanos fuegos,
que miden distancias
en eternidades infinitas.
La noche toma fuerza y dimensión
de la brisa,
que murmura desde los pinos
con tu voz.
Visitas nuevamente este eclipse reiterado;
esta noche de soledades,
tu recuerdo vuelve.
Acaricias mi intento de no olvidarte,
una vez más...
Cuando la aurora proyecte su sinfonía,
y arree del firmamento los antiguos, lejanos soles,
y tu fantasma querido.
Fue el aire nocturno el que alimentó
el rescoldo tibio de nuestro amor,
que hace frente al olvido.
Que renacerá en el cielo limpido,
cuando regrese la noche
a cobijar la memoria.
Jorge
Secretos de mis Padres.
Mamá guarda secretos,
disimulados en ovillos de lana.
Teje y teje....
Oculta procaces secretos
en ovillos rojos.
Secretos oscuros
en grandes madejones
de lana amarilla.
Teje bufandas,mitones,
chalecos, medias,sacones.
Le sugiero prendas para mi padre,
que sufre de un frío crónico,
como la traición.
Es ya una vorágine
de texturas y colores bellos...
Promovida por la oculta perversión
de conocer vedados secretos.
Papá...hombre sereno y sabio,
ayuda ovillando el hilado.
Nunca permite que falte un color,
o encontrarse, por negligencia
con un ovillo terminado.
Jorge
Visita a la Locura
Llegar hasta el vago límite
donde la locura comienza.
Compulsión artística.
Vicio literario.
Hay que contar con una salida cercana;
Un escape raudo.
Acceder a una realidad
de propiedad privada,
al filo de la demencia,
relatar la afiebrada vida
del lado de la confusa,
perfilada fantasía,
corporizada...alucinada.
Hecha una verdadera tarea fina.
Lograr escapar, luego,
del barro vivo,
que atenaza, oprime,paraliza.
Aferrarse a una rama
del árbol de la vida,
que tiende una leñosa mano
para que te quites de ese infierno,
que no deberías visitar seguido.
A salvo, mas no ileso.
La ciénaga es solo barro.
Al árbol, solo lo mece el viento.
La locura es un estado
de límites difusos,
que tienes que dejar.
Toma tu lápiz, tu cuaderno,
tu poema....y vete ya.
No vuelvas tu mirada
solo sigue tu camino de regreso.
Jorge
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