sábado, 9 de noviembre de 2013
Mi niño
" Y aunque nazcas pobre,
te traigo, también.
Se precisan niños
Para amanecer"
Daniel Viglietti
Poema inspirado en su canción " Gurisito"
de la cual tomé, además, la última frase.
Consuelo de los cielos,
invisibles en la niebla densa.
En la madrugada gélida
camino a la sirena.
Descansa la foto en el bolsillo
del overall castaño, desgastado.
Consuelo de los botines fríos
de gruesa , pesada suela,
y de pasos apurados
entre la media luz extraña.
La noche resiste su retiro.
El tiempo tironea
los gruesos pantalones de brin.
El frigorífico está cerca.
Sus luces se perfilan,
quebrando la neblina.
Consuelo de padre nuevo.
Impulso para un día entero.
Llegar, una vez más,
a la entrada iluminada
por halógenas luces;
rodeada por amplia cerca,
alta, de alambre tejido.
Serás tragado por la vorágine,
del trabajo duro y el barullo.
Consuelo que impulsa la sangre.
Que alienta la diaria hazaña de ser.
Desde tu cuna abrigada,
en la foto del bolsillo,
en mi alma, pues..
Te necesito, mi niño,
para amanecer.
Jorge.
jueves, 7 de noviembre de 2013
Sometidos- De la poeta Olga Sain
Sometidos
Los que son sometidos
a la cruel demanda de rasgar los velos del mundo
deben atreverse al ejercicio de lo oculto
descolgarse por los andariveles de una ciudad en suspenso
sobre las cabezas visibles
tomados de las vertiginosas lanzaderas
que vuelan sobre la espesa trama
confiados débilmente a la secreta relojería de los contrapesos
verticales gravitatorios e inmóviles
cambios de perspectivas y horizontes
de lo celeste a lo subterráneo sin un mísero descanso
acatar las geometrías filiformes
los husos y los sutiles hilos
que en verdad componen la esencia de los hormigones
y transitar por ciertas tangentes
que en un mundo circular debieran ser los caminos más cortos
entre las estrellas y las flores nocturnas,
las ventanas abiertas y el aquí y el ahora
entre el más allá y el siempre
entre una hormiga que sueña con ser un hombre
y ensaya un prodigioso viaje en busca de un rostro;
y un hombre de regreso a su casa con hábitos de hormiga
o de cualquier otro insecto de rigurosa obediencia gregaria
capturado en el abrazo mortal de una pesadilla
Olga Sain
Los que son sometidos
a la cruel demanda de rasgar los velos del mundo
deben atreverse al ejercicio de lo oculto
descolgarse por los andariveles de una ciudad en suspenso
sobre las cabezas visibles
tomados de las vertiginosas lanzaderas
que vuelan sobre la espesa trama
confiados débilmente a la secreta relojería de los contrapesos
verticales gravitatorios e inmóviles
cambios de perspectivas y horizontes
de lo celeste a lo subterráneo sin un mísero descanso
acatar las geometrías filiformes
los husos y los sutiles hilos
que en verdad componen la esencia de los hormigones
y transitar por ciertas tangentes
que en un mundo circular debieran ser los caminos más cortos
entre las estrellas y las flores nocturnas,
las ventanas abiertas y el aquí y el ahora
entre el más allá y el siempre
entre una hormiga que sueña con ser un hombre
y ensaya un prodigioso viaje en busca de un rostro;
y un hombre de regreso a su casa con hábitos de hormiga
o de cualquier otro insecto de rigurosa obediencia gregaria
capturado en el abrazo mortal de una pesadilla
Olga Sain
Llantos, Soledades-Señales y advertencias
Discutían acalorados
en un banco del parque.
El se marchó con ademán ofuscado.
Ella lloraba con el rostro
entre sus manos.
Una paloma
se desplomo sobre un cantero.
El pequeño niño berreaba
con su rodilla raspada,
en el patio de su casa.
El televisor mantenía
atrapados a sus padres,
en las poderosas redes
de un estúpido programa.
Un gorrión golpeó
con su pequeño cuerpo
las baldosas del patio.
El llanto del hombre
en medio del campo,
con su cosecha arruinada
por la tormenta pasada,
solo fue escuchado
por su caballo zaino.
El chimango se detuvo
en pleno vuelo.
Cayó inerte,
sobre los rastrojos aplastados.
LLegué a mi casa
con los ojos húmedos.
Mi corazón galopando
por una premonición vaga.
El canario yacía
en el piso de la jaula.
Nadie notó las señales.
Jorge
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Sequía
Quieta...tendida,
inmóvil...yerta.
No alimenta ya,
a su flaca descendencia.
Secas sus tetas.
Hinchado su vientre.
Sus ojos abiertos...
Endurecidas sus venas.
Extraña marioneta
rígida y desvencijada,
en el suelo de caliente grava.
(Soplo ardiente de embrujada fragua)
Galvanizada su boca
en rictus doliente.
Tirantes sus labios,
exhibiendo los dientes.
Vaca muerta.
Susurro pestilente...
moscas zumbantes,
anunciando la corrupción
de la carne.
(Soplo candente...)
Agonía del ternero,
que aún alienta la vida
en su cuerpo frágil.
Sequía en la tierra.
( Soplo de miedo)
Cuchilladas de viento,
arremolinando el polvo suelto.
Fuego, en el aire seco.
Seco.
Jorge
lunes, 4 de noviembre de 2013
Duende del borde
Te reconozco.
Vi tu silueta lejana
delineando horizontes.
Curvando distantes confines visuales.
Repitiendo tu mantra,
de mágicas,dulces, palabras
sin idioma,
que no llega hasta mis oídos;
mas del cual sé cada sonido;
que repito,para acompañar milagros.
Ensayando lo imposible...
que me oigas.
Tu, que separas el cielo, del mar,
de la planicie...del desierto.
Amo del filo de las distancias,
invisible para ojos que se cierran,
para no conocer tus rasgos.
Mezquinos temerosos que te niegan,
como niños cubiertos en su cama,
tapados completamente con sus sábanas.
Infantiles escudos
contra espantos y demonios.
Te conozco.
Cuando termines tu trazado lejano,
prepararás las pinturas
de un nuevo ocaso.
Mezclarás los colores y las luces...
Duende extraño.
Volarás por las tardías nubes desgarradas,
entre tenues brillos policromos,
y te sumergirás en los abismos
colosales de atardeceres,
hasta donde ya no te alcancen
mis sentidos,
humanamente escasos...
anestesiados.
Jorge
sábado, 2 de noviembre de 2013
Alma y Vino
Trepé los montes,
buscando alturas
que me lleven a los valles
mágicos donde la vid habita.
Rodeados de pircas
de terrosos colores,
altas paredes de areniscas.
subí y subí hasta las cimas
donde el aire tenue
me agotaba.
Ya de pie en lo alto de los oteros,
mis ojos se llenaron con la magia
de la uva hecha vergel
al cuidado de los hombres
que trabajan las altas tierras.
Bajé entre los terrones
y tomé en mis manos los racimos.
Malbec mimado por mi gente,
que sabiamente tomaría
el sanguíneo jugo
que la sagrada fruta legaría.
Rojizas, violetas sangres
que reposarán en las barricas.
Y pasado el tiempo legararán
la antigua mágica bebida
que calma sed y penas.
Dorados racimos apretados
de torrontés de antigua alcurnia.
Descendientes de la uvas
dulces de Alejandría.
Criadas en tierra andina,
para ser el emblema
de los Valles Calchaquiés.
Canto en estas letras
al vino de mi tierra.
Canto a las gentes que transforman
jugos y ollejos
en sangre noble.
Bebida sagrada de los hombres
que entregaron sus días
y sus noches,
para el prodigioso momento
de la vendimia.
Jorge
viernes, 1 de noviembre de 2013
Peregrino
Mi nombre es baladí.
Conlleva en él
todos los nombres de este mundo.
Mi cualidad,
la de andar hurgando, callado,
entre los míos.
Es mi tarea soñar y soñar
finales destinos.
camino por senderos
que se cruzan con infinitos caminos.
Mi figura, es por todos conocida.
Algunos la llevan prendida
de su diaria conciencia.
Otros olvidan que me olvidan,
más habita latente, en su memoria.
Camino y camino sendas
que se bifurcan constantemente,
y no persigo llegar
a lugar alguno.
Solo me detengo de vez en vez,
a convencer a algún cansado peregrino,
de que no siga andando solo.
Que es hora de seguirme.
De marchar conmigo.
Jorge
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